Shavasana

Shavasana es una Asana, postura corporal, que es en definitiva terapéutica. Tiene la función de enseñarnos a relajar la tensión muscular y lentamente nuestras emociones. En esta Asana aprendemos a dejar caer todo nuestro peso físico y, gradualmente, también el emocional. Los beneficios de ésta postura son incontables. Aprendiendo de manera voluntaria a dejar caer, nuestros músculos y nervios se vuelven pasivos y relajados, nuestro estado mental se vuelve pasivo y relajado. Todos podemos encontrarle un uso a esto. ésta Asana nos invita a practicar una consciencia mental llena mientras nuestro cuerpo está totalmente en paz. Con el tiempo, ésta experiencia nos acompañará fuera de la alfombrilla de prácticas y seremos capaces de mantenerla durante todo el día.

En sánscrito, Shavasana significa postura del cadáver. Se llama de esta manera porque la idea detrás es no moverse, mientras nuestra mente y concentración están alertas y atentas a nuestra respiración. Primero, nos querremos mover. Creeremos que sólo queremos ajustar nuestro cuerpo una vez más y entonces estaremos cómodos, como por ejemplo: "sólo voy a mover mi mano izquierda un poco más y entonces me seré capaz de relajar" o "mis nalgas no están cómodas sobre el suelo". Así seguimos, pensando que si hacemos uno o dos ajustes más, encontraremos la óptima postura para relajarnos. Pero de hecho, la intranquilidad mental nos mantendrá constantemente buscando "la postura adecuada". Seguiremos igual, queriendo movernos o pensar o imaginar. Buscaremos una fuente de entretenimiento. Pero aquí tenemos una gran ventaja: nuestro cuerpo, con miles de impulsos, emociones y sensaciones, puede ser nuestro salvador.